Gracias a la vida…

Gracias a la vida que me ha dado tanto…

Espero no infringir ningún tema de derecho de autor, ya Raquel me dirá. Simplemente he estado pensando en esta canción de Mercedes Sosa toda la semana y me ha parecido perfecta para describir como recibo estos 38.

Sí, hoy son 38, no son 40 para hacer la mega fiesta y gritar que los 40 son los nuevos 30; ni son 30 para decir que la vida apenas comienza. Son 38 bien vividos, bien llorados y bien reídos.

En el ultimo par de años he visto partir a personas, cosas y lugares que realmente amaba, en circunstancias inesperadas y así mismo los he visto llegar para quedarse y hacer una declaración de principios o simplemente los he visto pasar, afectar -o dar una lección, depende de cómo lo veas-  e irse.

La vida cambia tanto en un parpadear, en un suspiro y en un “me acosté a dormir y me levante con la noticia de que…”

Por eso, no consumiré dos años más preparando mi físico para convertirme en una “mamacita”, ”cuchibarbie” o “milf” de 40, o en la abogada renombrada que a los 30 y tantos se me antojó que debía ser.

Tampoco quiero usar esta nueva promesa de vida que Dios me regala para averiguar qué me falta para convertirme en la “gran cosa” o en esa que todos admiran y quieren ser, prefiero usarlos para disfrutar de todo eso por lo que me dije a los 20 que lucharía:  mi familia, mis hijos sanos y retadores, mi esposo tal como es (lo adoro y lo quiero matar a veces), mis hermanos, mi mamá y mis abuelos, mis comadres (cada una mas loca que la otra) y mis amigas, esas, mis hermanas por elección. #neverluckyalwaysblessed

Prefiero gastarme estos dos años que me faltan para llegar al cuarto piso (si Dios me lo permite) en apreciar la vida, en amar, en ser más yo de lo que he sido antes, en permitirme equivocarme, hacer ruido y hacer el amor con la luz encendida.

Quiero tomármelos con calma y al mismo tiempo quiero aprovecharlos al máximo. Quiero terminar de conocerme y saber qué hay al final de ese túnel de ideas enredadas que decididamente no termino de explorar porque siempre hay algo más importante pasando, al parecer algo más importante  que vivir.  Sé que ahí está el final de todas las historias que comienzo a escribir y se quedan en borrador.

Gracias Dios por los 38, gracias a la vida que me ha dado tanto…

Me dio dos luceros, que cuando los abro,
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo…

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oido que en todo su ancho
Graba noche y dia, grillos y canarios,
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
Y la voz tan tierna de mi bien amado

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario;
Con el las palabras que pienso y declaro:
Madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
La ruta del alma del que estoy amando

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
Con ellos anduve ciudades y charcos,
Playas y desiertos, montanas y llanos,
Y la casa tuya, tu calle y tu patio

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazon que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano,
Cuando miro al bueno tan lejos del malo,
Cuando miro al fondo de tus ojos claros

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto,
Los dos materiales que forman mi canto,
Y el canto de ustedes que es mi mismo canto,
Y el canto de todos que es mi propio canto
Gracias a la vida que me ha dado tanto.

Vive,viaja, ama…

Felices 38 para mí!

Elia Esther

No Comments

Leave a Comment